viernes, 21 de septiembre de 2007

Secado de frutas

Enlace a documento original

Las frutas se pueden secar al sol, en un secador solar, al horno o alternando lo primero y lo último.

Para secar al sol, poner las frutas enteras -o a trocitos -, en un lugar plano. Para esto podéis construiros, con cañas, una mesita de unos 20 cms de altura, respecto al suelo - como si fuera un parrilla- atando con cuerda las cañas entre si. Al estar elevada del suelo facilitará la aireación de las frutas y las protegerá de los insectos. Por este motivo, también, tapar las frutas con una tela muy fina. De no poder construiros este " artefacto" podéis utilizar tamices grandes, de esos que tienen tela metálica y se utilizan para limpiar las legumbres. El secador solar os será muy útil por la rapidez del secado.

Si el secado lo hacéis al horno, dejad la puerta abierta a fin de que la humedad desaparezca. Para las frutas con piel; empezad la desecación a temperatura más o menos elevada (70º).

Otro procedimiento rápido es alternar el secado " natural" con el horno. Por la tarde, o en días nublados, poner las frutas a secar al horno, vigilando que no esté el fuego muy fuerte. No vaya a ser que en vez de secarlas se tuesten. Una cosa importante a tener en cuenta. Cuando pongáis la fruta en el secador, evitad que las frutas se toquen entre sí. Podría estropearlas.

Darles la vuelta para que se sequen por los lados.

Cuando se vaya el sol, entrar las frutas y ponerlas en una habitación seca y aireada; si las dejais fuera, la humedad de la noche estropearía el proceso de secado.

El tiempo de secado de cada fruta es diferente, ya que dependerá de si la fruta está entera o a trozos; pero aproximandamente y si el tiempo lo permite, es de cuatro días. Después de los sucesivos secados - ya para mayor seguridad-, antes de guardar las frutas en sacos, cajas o lo que sea, podéis suspenderlas del techo, enhebrándolas una a una con un hilo hasta su secado definitivo.